Historia de amor

Damien rice - The blower's daughter
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Te espero…bajo el Mar te espero…bajo las olas te espero...te miro desde la transparencia del agua y me pareces tan inalcanzable, caminas por la orilla pero tus pisadas no están solas…quiero llorar pero en vez de eso te canto para que mi voz te envuelva donde estés y así me recuerdes, recuerdes esa vez que miraste al mar buscando respuestas mientras yo hacía lo mismo mirando tu mundo terrestre… y nuestras miradas se encontraron… nos miramos eternamente y no pude dejar de hacerlo nunca más, aún cuando cerrara los ojos tu imagen estaba ahí incrustada en mi mente y en mi corazón para siempre…
Viniste una día a la playa buscando ver aquello que había parecido un sueño, te lanzaste al agua sin pensarlo, nadaste adentrándote cada vez más al Mar mientras éste, celoso trataba de impedir que avanzaras hacia mí…pero no te diste por vencido y continuaste sin hacer caso de las fuerzas que abandonaban tu cuerpo, entonces yo desafié a mi mundo y fui a tu encuentro…y en medio del océano al fin nos besamos, con tanta pasión y ternura que el Mar por un momento se detuvo, el mundo entero por un momento se detuvo y pareció que todo era posible, que nuestro amor era invencible…que nada más importaba y que nada era más poderoso y profundo que nuestro sentimiento…
De un momento a otro la tranquilidad fue remplazada por la vehemencia de las olas…el cielo se tornó negro y comenzó a llover tan fuerte que las gotas parecían más bien estacas que se nos clavaban en la piel y nos impedían ver… no teníamos miedo, nos aferramos el uno al otro y no dejamos de mirarnos a los ojos, mientras a nuestro alrededor todo era caos en nuestros corazones sólo cabía la paz.
Pese a todo me sentía segura en tus brazos… hasta que estos dejaron de sostenerme y perdí tu mirada… comprendí que el mar no te perdonaría la osadía de desafiarlo y que debía alejarte de él… aún cuando eso significara alejarte de mi…
Nadé hacía la orilla y te di el ultimo beso de aliento y vida, para luego retornar al océano desde donde hoy te miro caminar sin recuerdos por la playa sosteniendo otra mano.
Tu mente Olvidó...sin embrago veo en tus ojos que miran con insistencia al mar que tu corazón no…
Viniste una día a la playa buscando ver aquello que había parecido un sueño, te lanzaste al agua sin pensarlo, nadaste adentrándote cada vez más al Mar mientras éste, celoso trataba de impedir que avanzaras hacia mí…pero no te diste por vencido y continuaste sin hacer caso de las fuerzas que abandonaban tu cuerpo, entonces yo desafié a mi mundo y fui a tu encuentro…y en medio del océano al fin nos besamos, con tanta pasión y ternura que el Mar por un momento se detuvo, el mundo entero por un momento se detuvo y pareció que todo era posible, que nuestro amor era invencible…que nada más importaba y que nada era más poderoso y profundo que nuestro sentimiento…
De un momento a otro la tranquilidad fue remplazada por la vehemencia de las olas…el cielo se tornó negro y comenzó a llover tan fuerte que las gotas parecían más bien estacas que se nos clavaban en la piel y nos impedían ver… no teníamos miedo, nos aferramos el uno al otro y no dejamos de mirarnos a los ojos, mientras a nuestro alrededor todo era caos en nuestros corazones sólo cabía la paz.
Pese a todo me sentía segura en tus brazos… hasta que estos dejaron de sostenerme y perdí tu mirada… comprendí que el mar no te perdonaría la osadía de desafiarlo y que debía alejarte de él… aún cuando eso significara alejarte de mi…
Nadé hacía la orilla y te di el ultimo beso de aliento y vida, para luego retornar al océano desde donde hoy te miro caminar sin recuerdos por la playa sosteniendo otra mano.
Tu mente Olvidó...sin embrago veo en tus ojos que miran con insistencia al mar que tu corazón no…












